Los
cambios a la Ley del ISR aprobadas por el Senado en noviembre pasado y que
establecen nuevos impuestos para gravar, a partir de enero de 2006, el salario
y todas las prestaciones de los trabajadores, “nulificarían por la vía fiscal las
conquistas sindicales logradas en los últimos 40 años”. Así lo revela un
estudio de la Comisión de Asuntos Económicos y Sociales del Congreso del
Trabajo, donde señala que las modificaciones tienen signos innegables de
inequidad, ya que se la quitará más a los que menos ingresos perciben. Las
prestaciones que serán gravadas son pago de prima por seguro de vida, becas,
ayuda para gastos de funeral, jubilaciones, subsidios por enfermedad, aguinaldo
y vales de consumo, entre otras.
El texto expone que con las reformas
aprobadas, la tarifa impositiva y la mecánica de aplicación, un importante
segmento de trabajadores de menores ingresos empezarán a causar impuestos,
derivado de la acumulación de prestaciones actualmente no gravadas. Otro
segmento intermedio de trabajadores y empleados gravarán con una sobre tasa de
impuesto de hasta 40% en adición a la que actualmente se les aduce en materia
del ISR.
Según el análisis, aun cuando en la
actualidad ni pagan impuestos los trabajadores con ingresos al nivel de 3
salarios mínimos, con la propuesta de exentar hasta un monto de 6 mil 333 pesos
(deducción general) misma que equivale a 4.6 salarios mínimos, al sumar las
prestaciones económicas, sociales, de previsión y de seguridad social, el
impacto conllevará a que trabajadores con ingresos de hasta 2 salarios mínimos
sean sujetos del pago de impuesto.
El estudio también indica
que correlativamente a lo anterior, se incrementarán los salarios integrados
base de cotización del IMSS, Infonavit y SAR, con un consecuente desequilibrio económico
en la estructura laboral.
El Congreso del Trabajo alertó que por todo ello la estructura de los contratos colectivos se podría modificar debido a que las prestaciones al ser gravadas perderían su esencia.
Fuente: Diario Monitor, viernes 27 de mayo


