En México, casi 8 millones de
personas están inactivas contra su voluntad, y podrían potencialmente
incorporarse al mercado laboral, según cifras del INEGI.
Este grupo es adicional a los 1.6 millones de
trabajadores que hoy se encuentran en el desempleo abierto. Si se sumaran los
dos grupos, los desempleados llegarían a 9.6 millones.
Las encuestas del INEGI requieren que las
personas busquen trabajo activamente para que sean consideradas como
desempleadas.
La tasa de desocupación que integra a los que
no buscan empleo, pero quisieran tenerlo, sería del 18.7 de la población en
condiciones de trabajar, en lugar del 3.9 por ciento que revelan las cifras
oficiales.
Al primer trimestre del 2005, el instituto
contabilizó 3.8 millones de personas cuya circunstancia les impide buscar
trabajo, la mayoría porque deben hacerse cargo de niños pequeños, de enfermos o
de ancianos.
Otros 4.1 millones de personas, también
disponibles para laborar, no buscan empleo porque creen que no tienen
posibilidades de encontrarlo, y 100 mil más pueden trabajar pero han desistido.
Para Gerardo González, del Instituto de
Investigaciones Económicas de la UNAM, esta nueva medición de mexicanos con
deseos de trabajar pero que no lo hacen refleja una severa crisis para generar
empleos formales y bien remunerados.
"Hay que ubicar dónde están esos 8
millones de mexicanos potenciales para laborar: en el desempleo abierto los
menos, en la informalidad, y 70% en la migración.
"Aquí (en México) quien de plano no
trabaja en algo, no sobrevive", señaló González.
La cifra oculta
- 3.8 millones no pueden buscar trabajo
- 4.1 millones creen que no lo encontrarán
- 100 mil han desistido
- 1.6 millones están en desempleo abierto
- 9.6 millones es el total de desempleados
Fuente: Reforma, jueves 26 de mayo


