El Secretario del Trabajo, Francisco Xavier Salazar Sáenz, manifestó su
rechazo a la iniciativa de gravar las prestaciones sociales para 2006 y dibujó
un panorama gris para la economía de aprobarse esa propuesta de los diputados.
En entrevista, advirtió que "gravar las
prestaciones provocará una caída de los ingresos de los asalariados y fuertes
presiones inflacionarias".
Puso énfasis en que los más afectados por esa
medida serían quienes perciben de tres a cinco salarios mínimos.
Además, señaló, si los ingresos de los
trabajadores descienden, es un hecho que las peticiones de aumento por parte de
los sindicatos serán elevadas.
"Los diputados tienen que pensar bien si
aprueban el gravar las prestaciones sociales, porque si bien la medida puede
tener un efecto recaudatorio importante, por otro lado la clase trabajadora
demandará altos aumentos salariales."
No obstante matizó: "No me quiero meter
en temas de los diputados, que ya son mis buenos amigos."
La respuesta de la iniciativa privada (IP) no
se hizo esperar, y advirtió que las compañías en México no están preparadas
para otorgar aumentos salariales elevados.
José Luis Barraza González, Presidente del
Consejo Coordinador Empresarial (CCE), comentó que en las últimas semanas su
gremio se ha reunido con algunos diputados, "porque consideramos que no
podemos permitir que se incrementen los costos laborales para las firmas, ni
que disminuyan las prestaciones para los trabajadores".
Dijo que los legisladores y la IP buscan
fórmulas para simplificar el tema de las prestaciones sociales, sin que con
esta acción tengan que pagar el trabajador o la empresa.
Salazar Sáenz hizo notar que de gravarse esas
prestaciones, el ingreso neto de los asalariados podría disminuir un mínimo de
5%.
Mario Rodarte Esquivel, Director del Centro
de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), señaló que entre las
posibles consecuencias que se tendrían si se gravan las prestaciones sociales,
está que las empresas pagarían más al Instituto Mexicano del Seguro Social
(IMSS), porque aumentaría la base de cálculo para el pago de las cotizaciones y
aportaciones.
Indicó que cuando aumentan, por ejemplo, los
costos laborales de las empresas en 10%, hay una reducción de aproximadamente
15% del empleo total.
Avance lento
En la reunión semanal de la Comisión
Ejecutiva del CCE, los emprendedores se reunieron con Salazar Sáenz, y los
temas que abordaron fueron: el conflicto laboral entre Sicartsa y el sindicato
minero, y la iniciativa de la Ley Federal del Trabajo, entre otros.
A la salida de la junta, el Secretario del
Trabajo aseguró que en este año se crearán de 400 a 500 mil empleos, a pesar de
que la economía avanza lentamente.
Refirió que el gobierno desearía que en 2005
se crearan de 700 a 800 mil plazas laborales, pero la cifra de 400 a 500 mil es
"razonablemente" buena para como está la situación en el mundo.
Hasta el momento, como avanza la economía,
"creemos que podemos librarla" y que en el país se generarán hasta
500 mil puestos de trabajo.
También Barraza González fue optimista y
sostuvo que la desaceleración en el crecimiento económico no es para prender
"focos amarillos" de alerta, porque no se alargará mucho.
Aceptó que a su gremio le preocupa que el
PIB avanzará 3.1% en el segundo semestre, aunque
"consideramos que hay que estar pendientes del desempleo, de las
exportaciones y del consumo interno".
Fuente: El Financiero, viernes 19 de agosto


