La Secretaría de Hacienda y Crédito Público
(SHCP) solicitó ayer a la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados que
difieran hasta 2007 la entrada en vigor de la nueva forma de cobrar el Impuesto
Sobre la Renta (ISR) a las personas físicas.
"Lo que estamos planteando a los señores
es que, siendo una reforma que tiene bondades, se difiera para el año entrante,
para que las espinas las podamos ver con cuidado", advirtió el
subsecretario de Ingresos de Hacienda, Rubén Aguirre.
A fines del 2004, el Congreso dispuso que a
partir de enero del 2006 aquellos trabajadores que obtengan ciertos ingresos
exentos tendrán la posibilidad de que la exención sea la suma de los mismos o 6
mil 333 pesos mensuales.
Los contribuyentes más afectados por el nuevo
esquema serían aquellos que actualmente ganan entre 20 mil y 30 mil pesos
mensuales, ya que percibirían entre 6 y 7% menos de su salario neto
el próximo año.
Aunque Hacienda no ha dado una estimación
oficial, fiscalistas y legisladores aseguran que la entrada en vigor de esta
medida, en enero, le costaría al fisco entre 23 mil y 25 mil millones de pesos.
Por otro lado, Aguirre aseguró a los
legisladores que si aprueban cambios que le permitan al fisco juzgar si los
contribuyentes incurren en actos "impropios o artificiosos",
incrementarían la recaudación, aunque no saben en cuánto.
Como parte de las modificaciones propuestas,
aseguró que se prevé que cuando se apliquen no darán lugar a sanciones por
infracciones o delitos fiscales.
Aguirre aseguró a los diputados que con este
cambio se evitaría que cada año se hicieran modificaciones en materia fiscal,
situación que ha sido frecuentemente criticada por fiscalistas e inversionistas
debido a la incertidumbre jurídica que genera.
La iniciativa del Ejecutivo pretende que un
Comité de expertos fiscales juzgue si un contribuyente incurre en actos "artificiosos"
o "impropios" y también determine cuáles operaciones califican así.
El subsecretario de Ingresos habló del
presupuesto de gastos fiscales, que para el 2006 se estima ascendería al
equivalente a 7.24% del Producto Interno Bruto (PIB), frente al 6.66% que se espera para este año.
Los gastos fiscales o pérdidas fiscales
comprenden los montos que deja de recaudar el erario federal por conceptos de
tasas diferenciadas en distintos impuestos, exenciones, subsidios y créditos
fiscales.
Fuente: Reforma, miércoles 21 de septiembre