La propuesta del Ejecutivo para reformar la
Ley Federal del Trabajo (LFT) ayudará a recuperar el poder adquisitivo de los
salarios, estimular la creación de empleos y mejorar la productividad de las
empresas, aseguró ayer el secretario del Trabajo, Francisco Javier Salazar
Sáenz.
“No podemos seguir estancados en leyes de
hace 35 años (...) si hay algo dinámico, es el mundo del trabajo”, precisó el
funcionario federal sobre la última reforma a la LFT realizada en 1970, un
“estancamiento” que ha dejado al país en desventaja frente a sus competidores.
La reforma laboral contempla la posibilidad
de cambiar los días de descanso al viernes o lunes, para que los trabajadores
dispongan de fines de semana largos que estimularían a todo el sector de
comercio, servicios y turismo, de acuerdo con Salazar Sáenz.
Los salarios no han recuperado el 50% de poder adquisitivo que perdieron frente a la inflación en el período
de 1980 a 2000, pero esta tendencia podría empezar a revertirse con los planes
de productividad que propone la misma reforma, aseveró el secretario.
“En los programas de productividad, la
empresa y los trabajadores se fijan una meta, si la empresa está ganando 100 en
un año y los trabajadores logran que gane 110 al siguiente año, esa ganancia se
reparte y el esfuerzo es tangible”, refirió Salazar, quien aseguró que este
esquema ya funciona con éxito en algunas empresas.
Otro de los puntos que contempla la reforma laboral es la flexibilización de horarios y días de trabajo, pero Salazar advirtió que estos cambios deben realizarse conservando la balanza: que la empresa y el trabajador ganen.
Fuente: Milenio Diario, jueves 22 de septiembre


