El subsecretario del trabajo, Gerardo Antonio
López, se pronunció por derogar el impuesto a la nómina a las empresas para
fomentar la creación de empleos.
"El Estado en sus tres ordenes de
gobierno debe continuar e intensificar la simplificación administrativa,
revisar su política fiscal para fomentar la creación de empleos y aquí va mi
provocación: en México resulta kafkiano que se cobre el impuesto a las nóminas,
o sea a los empleadores les cobramos por dar trabajo", puntualizó.
En el marco de la convención nacional de
industriales afirmó que también será necesario evaluar el papel de los salarios
mínimos ya que se han convertido en referente para la fijación de salarios
contractuales, pero más que nada para multas y recargos y "eso no se
vale".
El funcionario propuso además, revisar la
visión errónea de que los salarios bajos son una ventaja competitiva para el
mercado mexicano y que son inflacionarios. Refirió también que esa postura no
ayuda de ninguna manera a construir un mercado interno robusto como el que
México necesita.
Gerardo Antonio López refirió que las metas
para el próximo gobierno en materia de empleos será trasladar mano de obra a
los sectores de servicio porque en el sector de la manufactura debido al
incremento de la nueva tecnología será muy difícil poder seguir generándolos.
El funcionario refirió que la economía
informal está controlada debido a que el promedio de informales es de 11.7
millones contra 13 millones que están registrados en el Seguro Social.
Indicó que el desempleo al tercer trimestre
de este año es de 3.8%, por lo que opinó que la recuperación en el empleo va
por buen camino.
López Hernández mencionó que las dudas de las
cifras sobre desempleo que mensualmente da a conocer el Instituto Nacional de
Estadística, Geografía e Informática (INEGI) son fundadas pues asegura que la
tasa de desempleo abierta es de 3.8% que equivalen a un millón 700 mil
personas.
En tanto, reconoció que la ocupación informal
no es un empleo digno ya que no existen condiciones de trabajo, ni garantías,
pues la gente se ocupa de vender dulces en la calle o limpiar parabrisas.
Por ello, dijo, es necesaria la participación de todos los sectores productivos en la construcción de una economía fuerte con un nuevo modelo y con una política de mejora continúa en la competitividad.
Fuente: Economista, viernes 25 de noviembre


