La Organización Internacional del Trabajo
(OIT) señaló que no sólo en México, sino en varios países existen importantes
desequilibrios en los salarios y los beneficios derivados de la productividad.
Paralelamente, "en México la situación
se ha deteriorado en lo que respecta a la productividad, pero los costos
laborales unitarios han seguido siendo muy inferiores a los de Estados Unidos,
debido a que también se ha registrado un descenso de los niveles de
compensación laboral".
De acuerdo con el organismo internacional,
"en la actualidad y desde una perspectiva mundial la mitad de los
trabajadores no obtienen suficientes ingresos para superar, ellos y sus familias,
el umbral de la pobreza, que se cifra en dos dólares al día (poco más de 20
pesos mexicanos).
Lo cierto, sostiene, es que los ingresos para
los trabajadores no han sido una prioridad al momento de diseñar las políticas
en el mundo, y "la globalización aún no ha creado suficientes
oportunidades de empleo decente y sostenible en el mundo".
Para el director general de la OIT, Juan
Somavia, eso tiene que cambiar y muchos dirigentes son cada vez más conscientes
de la necesidad de lograr que el trabajo decente para todos sea un aspecto
central de todas las políticas económicas y sociales.
Paralelamente a esto, en algunas partes de
América Latina se observa un número creciente de personas que trabajan en
condiciones menos favorables, en particular en el sector agrícola.
En tanto que para millones de trabajadores
los nuevos empleos apenas proporcionan ingresos que permitan superar el umbral
de pobreza, o bien se encuentran muy por debajo de lo que cabría calificar de
trabajo satisfactorio y productivo.
"En el último decenio el número total de
trabajadores que viven con menos de dos dólares al día en el mundo no ha
descendido y sigue siendo de mil 380 millones, aunque proporcionalmente
representa algo menos de 50% del empleo mundial, lo que supone una disminución
respecto de 1994 (57%)".
Desde 2000, la Organización Internacional del
Trabajo señalaba también que el nivel del poder adquisitivo de los salarios de
México era sustancialmente más bajo que el alcanzado hace 20 años.
El del salario industrial representaba 60%
del registrado en 1980, y el del mínimo 31% de su nivel en ese mismo año.
Por otro lado, según el informe más reciente
de la Organización Internacional del Trabajo, las mujeres y los hombres
trabajan duro y con horarios prolongados a cambio de muy poco, ya que si no
trabajan no perciben ningún ingreso.
La realidad, subraya, es que el crecimiento
económico mundial no se traduce en la generación de los empleos de calidad
necesarios para avanzar hacia la reducción de la pobreza.
Tal tendencia mundial, expone, se manifiesta en forma diversa al considerar indicadores como la creación de empleos, la productividad, las mejoras salariales y la reducción de la pobreza en las diferentes regiones del orbe.
Fuente: Universal, jueves 29 de diciembre


