Los avances que tuvo la anterior legislatura en materia
laboral, no servirá de base para la discusión de las modificaciones a la Ley
Federal del Trabajo, por lo que las éstas "comenzarán de cero",
debido a que los documentos anteriores contienen propuestas que dañarían los
derechos de los trabajadores, dijo el coordinador de la bancada obrera priísta
en la Cámara de Diputados, Patricio Flores Sandoval.
En tanto, el secretario del Trabajo, Francisco Javier
Salazar, aseguró que la modernización de la Ley Federal del Trabajo está en
manos del Poder Legislativo "ya no podemos esperar otros 20 años para
actualizarla, la creación de empleos, la simplificación de los procesos
jurídicos, el fortalecimiento de la vida sindical y la contratación colectiva
dependen de su aprobación".
La dependencia considera que es impostergable modificar la
legislación laboral; sin embargo, para los legisladores del PRI coincidieron
que leyes conveniente desechar el trabajo previo, por lo que plantean la
elaboración de un nuevo documento.
Flores Sandoval aseguró en entrevista que "es muy
complicado acomodar todas las propuestas en un solo documento, lo más probable
es que tengamos una discusión abierta e ir conformando la nueva propuesta de
reforma laboral".
Al recordar la conocida Ley Abascal, elaborada por el
gobierno federal, el Consejo Coordinador Empresarial y el Congreso del Trabajo,
Flores Sandoval argumentó que ésta contiene cláusulas que perjudicarían los
derechos básicos de los trabajadores.
Para el sector obrero del PRI, una de las principales
dificultades es que podría acotarse el derecho a huelga, pues tendría que ser
primero calificado antes de su entallamiento.
En ese mismo tenor está el pago por hora, el cual
significaría que los obreros no tengan un empleo estable y con prestaciones de
carácter social, lo que "indudablemente es rechazado por los dirigentes
sindicales".
Para el también secretario de Comunicación de la CTM, la
actual Ley Federal del Trabajo es un "magnifico" documento que si se
aplicara tendría buenos resultados tanto para patrones como para los
trabajadores. Reconoció que si le hace falta algunas adhesiones para
actualizarla y modernizarla y de esta manera responsa a las nuevas reglas
laborales que hay en el mercado.
Sin embargo, destacó que ello no significa un retroceso. Se
ha abusado de la flexibilización laboral y en muchos casos ha servido para que
los patrones evadan los derechos de sus empleos o no se respeten los mismos. La
flexibilización laboral se contempla en la ley actual, pero bajo ciertos términos
como que cualquier cambio de puesto o labor signifique mejoras económicas para
los trabajadores, concluyó.
Fuente: Economista, viernes 29 de septiembre


