El programa del primer empleo, que contempla la exención de
la cuota patronal al Instituto Mexicano Seguro Social (IMSS) para aquellas
empresas que contraten a jóvenes en su primer trabajo, resultará insuficiente
para incentivar a las organizaciones a crear más plazas si no se complementa
con reformas graduales, pero de fondo, a la Ley Federal del Trabajo, Infonavit
y al IMSS, alertaron especialistas en recursos humanos, abogados y autoridades
laborales. Además, sostuvieron que el esquema impulsado desde la
campaña proselitista de Felipe Calderón, el cual operará a partir del 1 de
enero, contempla acciones que en la práctica las empresas ya aplican desde hace
muchos años, pero que no están adecuadamente reguladas en la ley, como son los
esquemas de becarios, de profesionistas en desarrollo y la figura del aprendiz. Para el analista y abogado laboral Gonzalo Castillo-Negrete,
el planteamiento hecho por Calderón denota poco análisis profundo por parte de
su equipo de trabajo, ya que las empresas cuentan con varios esquemas
especialmente orientados al segmento de la población joven, recién egresada, o
que está por concluir sus estudios. "En mi empresa invito a un grupo de estudiantes que
está en el último año de su carrera a cambio de que laboren conmigo, les
ofrezco el conocimiento de una empresa, la paga no es la misma de quien tiene
experiencia, es la figura de los becarios o profesionistas en desarrollo,
prácticas profesionales, das una ayuda de transporte, no está regulado por la
ley y no tienen registro al IMSS, es mano de obra que aprovechas". Comentó que en cuanto a los subsidios que plantea el nuevo
gobierno, estos son innecesarios, ya que las propias universidades o colegios
cuentan con un seguro de gastos médicos para los estudiantes, que es subrogado
por las propias empresas, de tal forma que no aplica, ya que las organizaciones
no inscriben a becarios ni profesionistas que están realizando sus prácticas
laborales. "Siento que se están anunciando políticas laborales que
hoy las empresas conocemos y que aplicamos en la práctica, pero vemos que el
gobierno no va al fondo del problema ni está ofreciendo una solución integral
al problema del desempleo y a la falta de vinculación entre la oferta
estudiantil y la demanda empresarial", sostuvo el especialista miembro de
la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh). Por su parte, Miguel Ángel Sánchez Cervantes, vicepresidente
de Recursos Humanos de Aeroméxico, comentó que el anuncio del apoyo hacia el
empleador para eliminar las cuotas patronales representa un mensaje de que el
gobierno está decidido a apoyar al sector productivo para que se generen más
empleos. No obstante, coincidió en la necesidad de lograr reformas
mucho más profundas no sólo a la Ley Federal del Trabajo, sino a otros
institutos como el Infonavit y el Seguro Social, que garanticen no sólo la
contratación del empleo sino su permanencia. "Hay otros factores adicionales que realmente
incentivarían la creación de mayor empleo y la durabilidad del mismo. Yo creo
que el reto va en dos dimensiones: no basta con sólo crear empleos, sino que
éstos subsistan, que perduren, que sean de largo plazo y que sean de calidad y,
sobre todo, bien pagados", subrayó. En tanto, José Ángel Soubervielle Fernández, director
general del Comité Nacional Mixto de Protección al Salario (Conapros), dijo que
la idea del gobierno es lograr esquemas mucho más flexibles de contratación,
que se retome la figura del aprendiz, bajo ciertos candados, para no repetir lo
sucedido en el pasado, donde las empresas abusaron de dicho esquema y se tuvo
que prohibir. "Lo que se debe hacer es reglamentar este tipo de
esquemas de contratación donde se da una ayuda solidaria al egresado o al
trabajador en su primer empleo", comentó. Fuente: Universal, lunes 27 de noviembre


