Los líderes sindicales que no participaron en la negociación
del incremento al salario mínimo rechazaron ayer el aumento y advirtieron que
las relaciones entre el gobierno y los trabajadores serán complicadas. El miércoles la Comisión Nacional de Salarios Mínimos
(Consanami) acordó otorgar un aumento de 3.9% para las tres zonas
geográficas del País. "Me hace ver que vamos a tener muchos conflictos en las
negociaciones contractuales del próximo año, porque los miembros de la Unión
Nacional no aceptaremos ese parámetro, sino el más cercano que se pueda al 10% de incremento. El gobierno tiene que empezar a trabajar por
disminuir la brecha entre ricos y pobres", advirtió Francisco Hernández
Juárez, presidente de la UNT. Martín Esparza, del Frente Sindical Mexicano dejó ver que el
Presidente lanzó una mala señal al sector trabajador con esa decisión. "Calderón empezó muy mal. Lo que hizo es una muy mala
señal de este gobierno. Nos había ofrecido dejar atrás el incremento por debajo
de la inflación y me temo que otra vez estamos con más de lo mismo", dijo. Por su parte, Arturo Zayun González, líder del Sindicato de
Trabajadores del Monte de Piedad y de la Federación de Sindicatos de Bienes y
Servicios (FESEBS), se manifestó por la desaparición de la Consanami. "Cada año que hay negociaciones la Comisión se burla de
los trabajadores. Su existencia sólo obstruye el derecho Constitucional a tener
un salario digno", señaló. Esparza informó que entregó a esta comisión un estudio para
demostrarle que la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores en los
últimos 25 años ha sido del 80%. En ese estudio, realizado con datos del INEGI e
investigadores del Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical (CILAS),
también se le dejaba a consideración que uno de cada tres trabajadores recibe
el salario mínimo, y que seis de cada diez ni siquiera tenían salario digno
para subsistir. Fuente: Reforma, viernes 22 de diciembre


