La principal central obrera advirtió que la planta
productiva no podrá contribuir a elevar los niveles de competitividad que el
país necesita, si no existen "compromisos reales" entre los objetivos
de patrones y trabajadores. En el primer encuentro con el titular de la Secretaría de
Trabajo, Javier Lozano Alarcón, los organismos sindicales agrupados en el
Confederación de Trabajadores de México (CTM) y del Congreso del Trabajo (CT)
aseguraron que una de sus primeras acciones será la colaboración estrecha con
la administración de Felipe Calderón. Creada hace siete décadas, la CTM aglutina a cinco millones
de trabajadores que a su vez están afiliados a varios sindicatos. En esos 70
años, únicamente a tenido cinco dirigentes o secretarios generales: Vicente
Lombardo Toledano, Fernando Amilpa, Fidel Velázquez, Leonardo Rodríguez Alcaine
y actualmente Joaquín Gamboa Pascoe. Lozano Alarcón sentenció que el reconocimiento que hace el
Estado a la legalidad de las revisiones contractuales, el registro de nuevas
asociaciones o el derecho a huelga, no debe convertirse en instrumento político
o capricho. En una entrevista reciente con El New York Times, Lance
Compa, de School of Industrial and Labor Relations de Cornell University dijo
que esperaban que con la elección del presidente Vicente Fox en 2000 se
disminuyera la influencia que ejerce la antigua federación en las cuestiones
laborales. Pero muchos dicen que nada ha cambiado "Es evidente que las
agrupaciones laborales de la vieja guardia han llegado a un acuerdo para tener
un modus vivendi con el gobierno y éstas básicamente han seguido funcionando
como de costumbre", sentenció Compa. Fin a intereses ajenos Como parte de las prioridades de la política laboral, Lozano
Alarcón adelantó que se revisará la legislación en la materia y destacó el
papel de las organizaciones sindicales en este proceso. Aseguró que vigilará el cumplimiento del artículo 123
constitucional en el que se manifiesta el derecho a huelga y contratación
colectiva y sentenció que el sector formal es la única vía para generar empleos
de calidad. En su discurso, Gamboa Pascoe, líder de la CTM criticó a los
empresarios que no modernizan sus equipos y, sobre todo, a quienes esperan más
productividad sin dar nada a cambio a los obreros. "Es como si yo tengo un auto de 1927 y quiero que corra
a 150 kilómetros por hora. Les debería dar vergüenza (a los empleadores) que se
enorgullecen del reciente aumento a los salarios mínimos cuando nosotros con
humildad lo aceptamos", planteó. Pero ello no es sólo cuestión de los obreros, sino que los
patrones también deben comprometerse a obtener resultados tangibles en estos
campos, y de esta manera tener empresas fuertes competitivas no sólo en México,
sino en todo el mundo. En su turno, el presidente del CT , Enrique Aguilar Borrego,
presentó formalmente una petición al gobierno de reunirse con el primer
mandatario, Felipe Calderón Hinojosa, para que discutan e intercambien
opiniones sobre los mecanismos que deben implantarse para lograr mejores y
mayores empleos. Manifestó la disposición de los sindicatos de lograr un
dialogo abierto y a "sumar esfuerzos en todo lo que beneficie a los
trabajadores, que mucho lo requieren y con toda justicia lo exigen";
también solicitó a Lozano que gestione una reunión entre los líderes de este
organismo con el mandatario. Fuente: Economista, martes 26 de diciembre


