Si su meta es encontrar una nueva 'chamba' en 2007, será mejor que busque en su agenda quién lo pueda recomendar, porque es el método más efectivo, por encima de cualquier bolsa de trabajo. La realidad es cruel, pero en México 15.2 millones de personas que laboran para algún patrón, desde ejecutivos hasta obreros, consiguieron su empleo gracias a recomendaciones de familiares, amigos o conocidos, de un total de 27.6 millones empleados. Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo con datos al tercer trimestre de 2006, muy pocos asalariados lograron un puesto sin hacer uso de sus contactos. Unos 5.4 millones tienen empleo gracias a que tocaron directamente las puertas de una compañía y 2.3 millones lo lograron porque respondieron a un anuncio en un lugar público o en los medios de comunicación. Las que realmente sirven para poco, son las agencias de colocación privadas o públicas, ya que sólo 120 mil personas consiguieron empleo a través de una bolsa de trabajo privada y 46 mil por algún servicio de vinculación del Gobierno. Liliana Espinosa, ejecutiva senior de reclutamiento y selección de Vedior México, aseguró que actualmente la recomendación o el contacto son dos de los mecanismos más usados para vincularse en el mercado de trabajo, particularmente en el área operativa. Puestos de trabajo más especializados, donde se requiere un grado mayor de estudios, el reclutamiento que hace la empresa lo hace a través de otros instrumentos, como son las agencias de colocación, bolsas de trabajo o los propios departamentos de las compañías, apuntó Espinosa. "Si consideramos que más del 60% de los asalariados en México son puestos operativos, éstos generalmente son cubiertos por recomendación o contacto de un tercero. "Cuando hablamos de puestos operativos nos referimos a recepcionistas, capturistas, vendedores y telemarketing, entre otros", destacó. Clemente Vera, consultor de recursos humanos de Factor Intelectual, agregó que en el mercado mexicano, quien busca un trabajo apela a la recomendación como una vía urgente y en ocasiones segura para conseguir una plaza. Aclaró que aun cuando este mecanismo es el más usados para vincularse a un trabajo, necesariamente las empresas hacen una evaluación para elegir al mejor candidato. Fuente: Reforma, jueves 28 de diciembre


