Contrario a lo que opina la cúpula empresarial, de que la reforma hacendaria debe ser la prioridad de México en este año, la representación patronal sostiene que hay que apostarle a los cambios a la Ley Federal del Trabajo (LFT) porque es la única forma en que se incentivará el empleo formal en el país, además de que se generarán más puestos de trabajo y, por consiguiente, se reducirán la pobreza y el desempleo.
Así lo expuso Ricardo González Sada, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), quien agregó que de aprobarse la reforma laboral se generaría más de un millón de empleos el próximo año.
Lo más importante, añadió, es que el mayor porcentaje de puestos laborales que se crearían sería para los jóvenes que apenas se incorporan a la Población Económicamente Activa (PEA).
Aseveró que entre los principales problemas del país destacan la pobreza y la falta de oportunidades para la PEA, sobre todo para los jóvenes.
Esos problemas no se solucionarán mientras se mantengan los obstáculos que impiden la fácil contratación de un trabajador y mejorar las remuneraciones, entre otros aspectos, señaló.
En México, dijo, urgen condiciones laborales que permitan una visión compartida en la que tanto sindicatos como empleadores estén conscientes de que el resultado que obtenga la empresa será para ambas partes.
Puntualizó que con un crecimiento de 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB) que se registrará este año, la generación de empleos no rebasará los 600 mil puestos, que serán formales, pero en su mayor parte de mala calidad, situación que se evitaría con la reforma a la Ley Federal del Trabajo.
Fuente: Financiero, viernes 26 de enero