Ante las restricciones económicas de este año, los incrementos salariales se fijarán en 4% promedio, conforme al comportamiento esperado de la tasa de inflación.
Tomás Natividad Sánchez, presidente de la Comisión Laboral de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), explicó que debido a la escalada de precios provocada por los recientes ajustes en insumos básicos como derivados del petróleo y maíz, las empresas se verán obligadas a cuidar sus costos de producción.
Incluso habrá empresas que optarán por figuras de emergencia como paros técnicos, bancos de horas, suspensión parcial de labores o remuneraciones flexibles, para cumplir sus compromisos y mantenerse en el mercado.
Frente a ejecutivos de recursos humanos, el especialista recordó que el marco fiscal también compromete la operación del sector privado, ya que en este año se realizaron modificaciones en el impuesto al activo.
"Tenemos que ser más imaginativos para encontrar una vía que permita, por un lado, ayudar a los trabajadores y al mismo tiempo garantizar la viabilidad de las empresas."
En un seminario sobre contratación colectiva, organizado por la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh), Natividad Sánchez recomendó vincular los incrementos salariales con la productividad del trabajo.
También sugirió bonos especiales a los empleados más participativos, así como "monetizar" ciertas prestaciones, con el propósito de fortalecer el poder adquisitivo de los asalariados.
"Algunos contratos colectivos disponen ayuda para transporte, pero seguramente los trabajadores estarían más de acuerdo con que esa ayuda se agregara a su salario", refirió el experto.
Negociaciones difíciles
En el mismo foro, Ricardo Martínez Rojas, socio de Baker and McKenzie, consideró que las negociaciones salariales anticipan un panorama difícil a corto y mediano plazos.
La economía mexicana crecerá a un ritmo de 3.6% anual en la primera mitad del sexenio, además de que continuará el proceso de recomposición de las organizaciones obreras, lo que representa un desafío para la actividad productiva. Para enfrentar estos retos, Natividad Sánchez, Martínez Rojas, así como Emilio Gómez Vives, este último exfuncionario de la Secretaría del Trabajo, dijeron que la herramienta más efectiva es la comunicación permanente con los trabajadores.
"En los últimos años han disminuido las huelgas, debido a que los sindicatos han tomado conciencia de que sus grandes exigencias salariales o la paralización de labores pueden arruinar a las empresas y acabar con el empleo", aseguró Gómez Vives, quien por esta razón calificó de "lujo" el derecho de huelga.
Con base en esta idea, Natividad Sánchez tachó de "movimiento populista" la convocatoria del sindicalismo independiente para protestar mañana a favor de un aumento salarial de emergencia.
En representación del sindicalismo, Enrique Aguilar Borrego, presidente del Congreso del Trabajo (CT), expuso que el éxito de toda relación laboral tiene sustento en la aplicación de la ley, pues las prácticas de simulación -entre ellas los "contratos colectivos fantasma" y la subcontratación de empleados-, deterioran las condiciones de vida de los trabajadores.
Los patrones adoptan esas prácticas con el propósito de abaratar costos, pero en el fondo no contribuyen a la productividad, ya que el desempeño de una empresa depende de la capacitación del personal, la ampliación del negocio y la inversión en maquinaria y equipo moderno, concluyó el sindicalista.
Fuente: Financiero, martes 30 de enero