Doce por ciento de las personas que tienen empleo han consumido droga por lo menos una vez en el último mes y 70 por ciento ha probado alguna droga ilegal en su vida, según diagnóstico de la Confederación de Trabajadores de México (CTM).
Y aunque no hay datos que cuantifiquen el efecto económico en las empresas mexicanas, algunas ya están afectadas por esta situación.
"Se piensa que los usuarios de drogas son los que están en las calles, pero los datos muestran que la mayoría de las personas que consumen drogas están integradas a la fuerza laboral", dijo Maura Patricia Hernández, coordinadora del programa de prevención del delito y las adicciones de la CTM.
Altos directivos de una empresa trasnacional mexicana, reconocieron a Reforma que el consumo de drogas ya alcanzó sus 445 centros de trabajo a lo largo del País.
Esta firma, con ventas anuales superiores a los 10 mil millones de dólares, detectó el año pasado 100 casos de empleados que consumen drogas y en lo que va del 2007 van siete casos.
El problema se detectó por exámenes antidoping, denuncias de supervisores y jefes. La empresa registra pleitos entre trabajadores, creciente ausentismo e incapacidades y disminución en la calidad del servicio, por consumo de drogas entre sus trabajadores.
"Vaya, hemos tenido hasta conflictos sindicales en Sonora al dar de baja a unos trabajadores adictos", reconoció un directivo de la firma.
Octavio Carvajal, presidente de la Comisión Laboral de la Confederación de Cámaras Industriales, resaltó la necesidad de un compromiso de la autoridad laboral para prevenir la adicción en centros de trabajo, pues hasta el momento no hay estrategias.
El estudio de la CTM, denominado "Situación actual del consumo del alcohol y drogas en México", fue elaborado para establecer un programa a nivel nacional que reconozca que la adicción a las drogas en los centros de trabajo es una enfermedad social y está basado en estadísticas de la Secretaría de Salud, INEGI y la Encuesta Nacional de Adicciones (ENA).
Fernando Salgado, secretario general de la Secretaría de Bienestar Social y Ecología de la CTM, aseguró que hay una gran resistencia a reconocer este fenómeno porque la empresa no sabe cómo resolverlo y en ocasiones cae en violaciones a los derechos laborales.
El estudio de la CTM señala a los servicios personales y conductores de vehículos, como las áreas donde más se observan trabajadores que consumen drogas, seguidos de los industriales, comerciantes, vendedores, personal administrativo, profesionistas, técnicos, trabajadores agropecuarios, así como funcionarios de sectores públicos y privados.
Joel Ortega, coordinador de programas médicos en la División de Riesgos de Trabajo del IMSS, reconoció que el consumo de drogas en los centros de trabajo es una realidad, pero las autoridades de salud carecen de datos que permitan dimensionar el problema.
Según la CTM las sustancias más utilizadas son mariguana, cocaína, anfetaminas y tranquilizantes.
Afectan derechos laborales
En Hermosillo, Sonora, Arsenio, trabajador de la maquiladora textil Cactex, fue sometido sin su consentimiento a una prueba antidoping la cual salió positiva, por lo que fue despedido, cuenta Javier Villarreal, secretario general adjunto de la CTM estatal.
Un día después, más de 700 trabajadores pararon la empresa y marcharon por las calles de esa ciudad y Cactex tuvo que restituir en su puesto a Arsenio.
"Nadie puede hacer una prueba antidoping sin consentimiento de un trabajador, y mucho menos despedirlo por el hecho de ser adicto.
"Es una enfermedad a la que hay que atender, despedir por esta causa es una violación a los derechos humanos y laborales de la gente", afirmó Villarreal.
Otras empresas como Ford México, señala en su Contrato Colectivo a este fenómeno como enfermedad social, y sindicato y empresa se comprometen a estrategias de prevención y solución en casos detectados.
Fuente: Reforma, lunes 28 de mayo