La Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh) afirmó que el otorgamiento de subsidios limitados y la complejidad para inscribirse al Programa del Primer Empleo (PPE), puesto en marcha el 1 de marzo por el presidente Felipe Calderón, son las dos principales causas por las cuales este programa no ha tenido éxito.
En conferencia de prensa, el presidente del organismo, Luis García Orozco, explicó que tras realizar un sondeo entre más de 450 empresas afiliadas, se recomendó al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y a la Secretaría del Trabajo reestructurar dicho esquema, a fin de eliminar la burocracia y la tramitología y facilitar a las empresas la contratación de nuevas plazas formales y mejor remuneradas.
Otro de los aspectos que sugirió a las autoridades fue el mantener el subsidio de la cuota patronal durante la permanencia del empleado contratado, ya que advirtió que no por el hecho de que el gobierno subsidie dicha cuota, que representa en promedio un monto aproximado de 20 mil pesos, las empresas generarán nuevas plazas.
“Resulta mucho más económico para las empresas contratar a un empleado con experiencia que a uno recién egresado a la actividad productiva por el costo relacionado con la inducción y la capacitación”, reconoció el directivo.
De acuerdo con el último dato proporcionado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), los empleados registrados en este PPE llegaron a 6 mil 157, mientras que el número de empresas no llegó a 7 mil.
“No podemos ser tan críticos como muchos presidentes de confederaciones y cámaras empresariales que han indicado que el Programa del Primer Empleo fracasó. Yo diría que fue un excelente intento”, dijo Pedro Borda, director general de la Amedirh, quien anunció que los días 11 y 12 de septiembre se llevará a cabo el Congreso Internacional de Recursos Humanos en el marco del 60 Aniversario de la asociación.
Destacó que el papel de la asociación en la decisión del Programa del Primer Empleo hubiera sido determinante para que éste hubiera tenido éxito. Añadió que el rol que están asumiendo las áreas de recursos humanos son imprescindibles para lograr un mejor desempeño dentro de las organizaciones.
El director de la asociación comentó que en la actualidad existen más de 2.9 millones de pequeñas y medianas empresas, cuyo nivel de mortandad es elevado a consecuencia del mal manejo de las áreas de recursos humanos, desde el reclutamiento, la selección de su equipo de trabajo, el monto de los salarios que deben pagar hasta la inducción y la capacitación que debe tener todo el personal.
Por otra parte, Borda indicó que ante el envejecimiento en la población del país, es urgente encontrar esquemas que permitan la incorporación e inclusión de los denominados adultos mayores, ya que hoy en la actualidad las empresas dejan de contratar a personal mayores de 40 años.
Anticipó que la asociación prepara un estudio para conocer el impacto económico y laboral de las personas de la tercera edad que hoy se emplean en la iniciativa privada. Comentó que anualmente 400 mil mexicanos superan esa edad y aquellos que aún cuentan con empleo se perfilan para jubilarse cuando todavía tienen un gran potencial de conocimientos que pueden ser transferidos a nuevas generaciones.
Fuente: Universal, miércoles 29 de agosto
En conferencia de prensa, el presidente del organismo, Luis García Orozco, explicó que tras realizar un sondeo entre más de 450 empresas afiliadas, se recomendó al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y a la Secretaría del Trabajo reestructurar dicho esquema, a fin de eliminar la burocracia y la tramitología y facilitar a las empresas la contratación de nuevas plazas formales y mejor remuneradas.
Otro de los aspectos que sugirió a las autoridades fue el mantener el subsidio de la cuota patronal durante la permanencia del empleado contratado, ya que advirtió que no por el hecho de que el gobierno subsidie dicha cuota, que representa en promedio un monto aproximado de 20 mil pesos, las empresas generarán nuevas plazas.
“Resulta mucho más económico para las empresas contratar a un empleado con experiencia que a uno recién egresado a la actividad productiva por el costo relacionado con la inducción y la capacitación”, reconoció el directivo.
De acuerdo con el último dato proporcionado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), los empleados registrados en este PPE llegaron a 6 mil 157, mientras que el número de empresas no llegó a 7 mil.
“No podemos ser tan críticos como muchos presidentes de confederaciones y cámaras empresariales que han indicado que el Programa del Primer Empleo fracasó. Yo diría que fue un excelente intento”, dijo Pedro Borda, director general de la Amedirh, quien anunció que los días 11 y 12 de septiembre se llevará a cabo el Congreso Internacional de Recursos Humanos en el marco del 60 Aniversario de la asociación.
Destacó que el papel de la asociación en la decisión del Programa del Primer Empleo hubiera sido determinante para que éste hubiera tenido éxito. Añadió que el rol que están asumiendo las áreas de recursos humanos son imprescindibles para lograr un mejor desempeño dentro de las organizaciones.
El director de la asociación comentó que en la actualidad existen más de 2.9 millones de pequeñas y medianas empresas, cuyo nivel de mortandad es elevado a consecuencia del mal manejo de las áreas de recursos humanos, desde el reclutamiento, la selección de su equipo de trabajo, el monto de los salarios que deben pagar hasta la inducción y la capacitación que debe tener todo el personal.
Por otra parte, Borda indicó que ante el envejecimiento en la población del país, es urgente encontrar esquemas que permitan la incorporación e inclusión de los denominados adultos mayores, ya que hoy en la actualidad las empresas dejan de contratar a personal mayores de 40 años.
Anticipó que la asociación prepara un estudio para conocer el impacto económico y laboral de las personas de la tercera edad que hoy se emplean en la iniciativa privada. Comentó que anualmente 400 mil mexicanos superan esa edad y aquellos que aún cuentan con empleo se perfilan para jubilarse cuando todavía tienen un gran potencial de conocimientos que pueden ser transferidos a nuevas generaciones.
Fuente: Universal, miércoles 29 de agosto


