El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) rechazó la propuesta del Partido de la Revolución Democrática para aprobar un aumento salarial de emergencia ante la escalada de precios en productos de la canasta básica.
El presidente del CCE, Armando Paredes, explicó que resultaría contraproducente, pues provocaría una espiral inflacionaria a principios de 2008, sumada a la llamada “cuesta de enero”.
Paredes advirtió que de aumentar los salarios, las revisiones contractuales del año próximo se verían presionadas, provocando un efecto negativo en la economía del país.
El empresario respaldó el llamado del presidente Felipe Calderón para detener el alza de precios en los energéticos para el resto de 2007; no obstante, enfatizó que el aumento en productos como el bolillo son consecuencia de los altos precios internacionales del trigo.
“Se ha hecho mucho ruido en los medios de comunicación sobre los aumentos en algunos productos, ante lo cual debemos ser prudentes y no contribuir más a la especulación”, dijo Paredes.
El CCE confió en llegar a fin de año con una meta inflacionaria razonable, sin alza en costos de mercancías ni aumentos de salarios, pues sería como “regresar al pasado”.
Sobre el aumento a partir de enero en la gasolina, el empresario explicó que el efecto inflacionario sería apenas de 0.17 por ciento, un impacto menor en la economía, con lo cual no se justifica el alza de precios en productos de la canasta básica como consecuencia de las modificaciones en el combustible.
Fuente: Milenio Diario, viernes 28 de septiembre
El presidente del CCE, Armando Paredes, explicó que resultaría contraproducente, pues provocaría una espiral inflacionaria a principios de 2008, sumada a la llamada “cuesta de enero”.
Paredes advirtió que de aumentar los salarios, las revisiones contractuales del año próximo se verían presionadas, provocando un efecto negativo en la economía del país.
El empresario respaldó el llamado del presidente Felipe Calderón para detener el alza de precios en los energéticos para el resto de 2007; no obstante, enfatizó que el aumento en productos como el bolillo son consecuencia de los altos precios internacionales del trigo.
“Se ha hecho mucho ruido en los medios de comunicación sobre los aumentos en algunos productos, ante lo cual debemos ser prudentes y no contribuir más a la especulación”, dijo Paredes.
El CCE confió en llegar a fin de año con una meta inflacionaria razonable, sin alza en costos de mercancías ni aumentos de salarios, pues sería como “regresar al pasado”.
Sobre el aumento a partir de enero en la gasolina, el empresario explicó que el efecto inflacionario sería apenas de 0.17 por ciento, un impacto menor en la economía, con lo cual no se justifica el alza de precios en productos de la canasta básica como consecuencia de las modificaciones en el combustible.
Fuente: Milenio Diario, viernes 28 de septiembre


