Por ello exhortó a los sectores patronal y obrero a “actuar con responsabilidad”, ya que plantear un aumento mayor sin tomar en cuenta la generación de riqueza, mayor competitividad y valor agregado en los productos generará una espiral inflacionaria en la que “a lo largo de la historia hemos visto que el más perjudicado es el trabajador”.
Asimismo reconoció que el crecimiento económico del país ha sido “muy moderado, modesto, mediocre”, y que la tasa de desocupación es del 3.9%. Son datos con los que no debemos sentirnos satisfechos. “Mientras haya un padre de familia sin empleo, una madre soltera que tenga que ver por su casa y no tenga trabajo mientras esa dolorosa realidad exista en el país, debemos seguir entregados a resolver la vida a esa gente”, apuntó.
Por ello, expuso, el compromiso que tenemos, como lo ha planteado el Presidente de la República hacia el 2012, es tener un crecimiento sostenido de cuando menos 5% y para que ello ocurra se necesita “la contribución de todos los sectores productivos y el gobierno tiene que generar las condiciones de competitividad, estabilidad en las finanzas públicas, estabilidad en la macroeconomía”.
Estimó que entre el 20 o 21 de diciembre próximo ya se haya definido el monto de incremento a los salarios mínimos, en la que se contempla una posibilidad para que en un futuro exista un solo salario mínimo para todo el país y otra opción es que en algunos municipios un salario mínimo “C”, pudiera reclasificarse en “B” o incluso “A, pero puedo adelantar a la UNT (Unión Nacional de Trabajadores) que no vamos a dar ningún albazo”.
Respecto a una reforma laboral, destacó que existen más de 190 iniciativas presentadas en la última década“y no pretendemos presentar una más, sino complementar las ya existentes para agilizar, con absoluto respeto el trabajo del Congreso de la Unión, sin trastocar los derechos de los trabajadores, porque si aspiramos a una reforma perfecta, pasará otro sexenio sin que tengamos absolutamente nada”.
Fuente: Crónica, viernes 30 de noviembre


