La tasa de desocupación en el país durante junio se ubicó en 3.55 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), el mayor nivel para un mes similar en los tres últimos años y equivalente a alrededor de un millón 600 mil personas.
Pero la ausencia de una ocupación formal fue más drástica entre las mujeres, con 3.93 por ciento de la PEA, su nivel más elevado para igual mes desde 2004, revelan cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEG)
En los hombres la desocupación fue de 3.31 por ciento de la PEA, y al igual que en los resultados generales, su mayor nivel al corte de la primera mitad del año desde 2005.
Resultados desestacionalizados mensuales indican que la desocupación nacional alcanzó su cifra más alta de los últimos 15 meses, al ubicarse en 3.84 por ciento de la PEA.
A la desocupación nacional se suman las personas subocupadas, que alcanzaron 6.68 por ciento de la población con trabajo.
Este porcentaje de individuos que dijeron tener necesidad y disponibilidad para laborar más horas de las que su ocupación actual les permite, fue el más alto para un mismo mes de los últimos tres años.
Repunte
Tal alza en la desocupación a la mitad del año muestra que la creación de empleos se ha moderado y es probable que a partir del segundo semestre sea superior a 4 por ciento de la PEA, estiman analistas del Grupo Financiero Invex.
Ese repunte podría continuar en julio y agosto, dicen, ya que generalmente se observa un aumento en la tasa de desocupación, debido a que un número importante de estudiantes busca trabajo de verano.
Sin considerar este efecto, las cifras muestran que las empresas han reducido la creación de empleos.
Los datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) indican que hasta junio se abrieron 265 mil 262 nuevas plazas laborales, 145 mil 402 menos que en el primer semestre de 2007.
Esta reducción afectó en mayor medida los empleos permanentes, con 123 mil 381 menos, mientras que en los eventuales la pérdida fue de 22 mil, en ambos casos en comparación con los generados en enero-junio del año anterior.
Para los analistas, este comportamiento prevé que sin el efecto ocasionado por las vacaciones de julio y agosto, la creación de puestos de trabajo sea más moderada en los siguientes meses, producto de la desaceleración económica pronosticada para la segunda mitad del año.
"La menor demanda de bienes y servicios traerá consigo una menor expansión de la actividad productiva, por lo que la oferta de plazas disponibles también experimentará una contracción."
Según las estadísticas del INEG, del total de la población desocupada, 82.7 por ciento tienen experiencia, mientras que el restante 17.3 son personas que se han incorporado al mercado laboral y no tienen experiencia.
Fuente: Financiero, lunes 21 de julio