Si no se especializa y no hace de la honestidad su mayor virtud, le costará mucho encontrar trabajo en México, destaca un análisis denominado "Paradoja de la Escasez de Talento 2008", realizado por Manpower México.
La ausencia de estos requisitos provoca que 384 empresas de todos los tamaños, establecidas en territorio nacional, manifiesten dificultad para encontrar candidatos en puestos técnicos, gerentes, ingenieros, obreros y choferes, entre otros, señala el análisis realizado en 32 países.
Ya no es suficiente el manejo de conocimientos, computación e inglés, sino ahora las empresas requieren garantías de honestidad en la gente para poder darle una oportunidad de trabajo, señalaron los directivos de las firmas.
También ubicaron a la especialidad como requisito indispensable para contratar nuevo personal.
"Los cinco principales candidatos de mayor demanda por parte de los empresarios en el presente año son técnicos, operadores de producción, ejecutivos de alta gerencia, secretarias y representantes de ventas. También figuran la dificultad de encontrar representantes de ventas, obreros y choferes.
"No significa que no existe gente, la hay pero no tienen una especialidad. Existen pocos técnicos, quienes son muy bien pagados cuando son especialistas en su materia, lo mismo sucede con los operadores de producción.
"Otra de las dificultades es no encontrar candidatos honestos y hoy por hoy la honestidad es un requisito indispensable que debe poseer un candidato a un empleo, las empresas lo demandan", dijo Laura García, consultora de relaciones públicas y de recursos humanos de Manpower México, en entrevista.
Un ejemplo de como la honestidad y la especialidad son dos factores determinantes en la búsqueda de empleo, es el testimonio de una empresa de construcción la cual se acercó a la bolsa de trabajo de Manpower México para solicitar operadores de maquinaria.
La gran sorpresa en su solicitud era que querían personal femenino, porque en los hombres no confiaban. La compañía constructora argumentó que creían que son las mujeres más honestas y por lo tanto más confiables. La gran paradoja en esta historia, es que ellas cumplían con este requisito pero no el de la especialidad, afirmó García.
Fuente: Reforma, jueves 7 de agosto