El desempleo ha traído consigo un reacomodo de trabajadores en niveles salariales más bajos, si se compara con lo registrado un año antes de la crisis, según revelaron estadísticas del IMSS.
El caso más representativo fue el de los cotizantes que obtienen 2 salarios mínimos al mes (3 mil 288 pesos) y que representan el grueso de trabajadores, pues la proporción de ellos pasó de 31 a 32.2 por ciento de mayo de 2007 al mismo mes de 2009.
Esto significó que en ese periodo 68 mil 142 personas se incorporaron a un empleo con esa remuneración.
Además, fue el nivel salarial que más crecimiento tuvo de entre las 25 divisiones que desglosa el IMSS, pues su número pasó de 4.3 a 4.4 millones en dos años.
En el extremo contrario, los cotizantes que perciben tres salarios mínimos fueron los más despedidos, pues la proporción pasó de 22.9 a 21.6 por ciento, es decir, perdieron su empleo formal 255 mil 367 personas.
Otro grupo de reacomodo fue el de ingresos superiores a siete salarios mínimos, que registraron un aumento en el empleo, pero que tienen un peso menor entre los cotizantes totales.
Aquí la proporción pasó de 17.2 a 18.1 por ciento, es decir, incorporaron a 82 mil 466 trabajadores más.
De acuerdo con Laura García, gerente de Recursos Humanos en Manpower, una de las razones que explican este cambio estructural es que un grupo de los trabajadores de más bajos ingresos alterna entre la formalidad y la informalidad.
"De los trabajadores de menos de tres salarios mínimos, 13.7 por ciento alterna su trabajo entre la formalidad y la informalidad y ahora con la crisis, es más frecuente que esto suceda.
"Existe la necesidad de complementar el ingreso, además de conseguir la atención médica. Incluso pueden estar en los dos casos con tal de buscar contar con más sustento", explicó.
Otra cuestión que se da con la crisis es que si un trabajador de bajo sueldo cumple su contrato temporal o sale de su empleo, al buscar en el mercado encuentra postulaciones al mismo puesto, pero con menor nivel salarial.
Según Cirila Quintero, investigadora del Colegio de la Frontera Norte, la razón del cambio estructural tiene que ver con que las empresas, para ahorrar costos, despidieron a los de mayores sueldos y contrataron a otros con menores salarios.
El caso más representativo fue el de los cotizantes que obtienen 2 salarios mínimos al mes (3 mil 288 pesos) y que representan el grueso de trabajadores, pues la proporción de ellos pasó de 31 a 32.2 por ciento de mayo de 2007 al mismo mes de 2009.
Esto significó que en ese periodo 68 mil 142 personas se incorporaron a un empleo con esa remuneración.
Además, fue el nivel salarial que más crecimiento tuvo de entre las 25 divisiones que desglosa el IMSS, pues su número pasó de 4.3 a 4.4 millones en dos años.
En el extremo contrario, los cotizantes que perciben tres salarios mínimos fueron los más despedidos, pues la proporción pasó de 22.9 a 21.6 por ciento, es decir, perdieron su empleo formal 255 mil 367 personas.
Otro grupo de reacomodo fue el de ingresos superiores a siete salarios mínimos, que registraron un aumento en el empleo, pero que tienen un peso menor entre los cotizantes totales.
Aquí la proporción pasó de 17.2 a 18.1 por ciento, es decir, incorporaron a 82 mil 466 trabajadores más.
De acuerdo con Laura García, gerente de Recursos Humanos en Manpower, una de las razones que explican este cambio estructural es que un grupo de los trabajadores de más bajos ingresos alterna entre la formalidad y la informalidad.
"De los trabajadores de menos de tres salarios mínimos, 13.7 por ciento alterna su trabajo entre la formalidad y la informalidad y ahora con la crisis, es más frecuente que esto suceda.
"Existe la necesidad de complementar el ingreso, además de conseguir la atención médica. Incluso pueden estar en los dos casos con tal de buscar contar con más sustento", explicó.
Otra cuestión que se da con la crisis es que si un trabajador de bajo sueldo cumple su contrato temporal o sale de su empleo, al buscar en el mercado encuentra postulaciones al mismo puesto, pero con menor nivel salarial.
Según Cirila Quintero, investigadora del Colegio de la Frontera Norte, la razón del cambio estructural tiene que ver con que las empresas, para ahorrar costos, despidieron a los de mayores sueldos y contrataron a otros con menores salarios.
Al ritmo que vamos, destacó, la situación cada vez se torna más crítica y no se ve una política para impulsar al empleo de manera integral.
Cotizantes por nivel de salario mínimo
(Porcentaje del total, mayo de 2009)
| De 1 a 3 | 57.0% |
| De 4 a 6 | 24.8% |
| De 7 a 9 | 8.0% |
| De 10 a 15 | 5.6% |
| Más de 15 | 4.6% |
Fuente: Reforma, miércoles 1 de julio