La Secretaría del Trabajo y Previsión Social negó la toma de nota, documento mediante el cual se brinda reconocimiento oficial, a la nueva directiva del sindicato minero y a la modificación de sus estatutos, acción que fue celebrada por los grupos disidentes del gremio que encabeza Napoleón Gómez Urrutia.
En un comunicado de prensa, la dependencia federal informó que la Dirección General de Registro de Asociaciones (DGRA) negó la solicitud de toma de nota debido a que los acuerdos de la 36 Convención General Extraordinaria no se apegaron a los estatutos ni a la Ley Federal del Trabajo.
Según la autoridad laboral fueron identificadas graves irregularidades entre las que destacan que la convención general no cumplió con el quórum requerido, consistente en que los delegados deberán representar las dos terceras partes del número total de asociados, no fueron convocadas 18 secciones y una fracción del sindicato minero por supuestas sanciones que les impedían su participación, circunstancia que no se acreditó.
Asimismo, fueron convocadas las secciones 17, 65 y 201, las que tenían impedimento para participar en la Convención General por encontrarse en huelga.
También, se resolvió como improcedente la petición de que se ratificara a Gómez Urrutia como secretario general, pues con anterioridad ya se había negado la toma de nota, además de que el asunto está sujeto a la determinación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la cual resolverá en definitiva el asunto.
Al respecto, Carlos Pavón, dirigente del Frente de Renovación Nacional del Sindicato Minero, agrupación disidente, aseguró que la negativa a otorgar la toma de nota corrobora las irregularidades denunciadas con anticipación por su grupo, quien denunció que el proceso fue amañado a fin de que Napoleón Gómez Urrutia mantenga el control de la organización sindical.
Asimismo, la Alianza Minera Nacional coincidió en que el proceso fue ilegal, mientras que ambas disidencias adelantaron que preparan una convención extraordinaria donde participen la mayoría de los agremiados y de manera libre y democrática pueda elegir a sus representantes, además de que se evidencie que la mayoría de los trabajadores no respalda a Gómez Urrutia.
“Debemos prepararnos para elegir dirigentes de probada honradez que no sólo lleguen al cargo para saquear el patrimonio sindical y enriquecerse ilícitamente con el manejo oscuro de las cuotas. Líderes que busquen el bienestar de los trabajadores y no sólo se dediquen a presionar y extorsionar a empresarios que por estos motivos se ven obligados a cerrar fuentes de empleo”, agregó Carlos Pavón.
Fuente: Milenio Diario, viernes 16 de julio


