Aunque en los primeros siete meses del año se generaron casi 560 mil empleos formales en el país, las personas con mayor nivel de instrucción y experiencia fueron las que más dificultades tuvieron para insertarse al mercado laboral.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en junio pasado, la tasa de desempleo de las personas con nivel de educación medio superior y superior fue de 36.09 por ciento, siendo las mujeres las más afectadas, con una tasa de 38.23 por ciento.
De los 2.3 millones de desempleados que hay en el país, 90 por ciento de los que admitieron tener experiencia laboral, fueron proclives a menores posibilidades de conseguir un trabajo en el mercado nacional.
“La falta de empleo es un problema que se presenta para aquellas personas que tienen un mayor nivel de estudio”, dijo el director del Centro de Investigación en Economía y Negocios, José Luis de la Cruz.
Esto, continuó, radica en que la economía mexicana es de bajo valor agregado y los requerimientos de mano de obra se orientan hacia la contratación de personas con un nivel de estudios básico.
Otras personas que se encontraron en la subocupación, es decir, aquellas personas con necesidad de un trabajo extra o con disponibilidad de tiempo para realizar una actividad adicional, también fueron aquellas que cuentan con un mayor nivel de instrucción.
Las personas con nivel educativo medio superior o superior, en 23.21 por ciento de los casos estuvieron subocupadas, donde la participación de las mujeres fue de 24.85 por ciento, mientras que en los hombres fue de 22.45 por ciento.
El presidente de la Comisión Enlace Institucional del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, Claudio X. González, dijo que aunque la generación de empleos puede responder a un rebote técnico, por las plazas que se perdieron el año pasado derivado de la crisis económica, es mejor esa situación a carecer de esas fuentes de empleo.
“Esperamos que esta generación de trabajo contribuya favorablemente al mercado interno del país para que haya una mejoría en la segunda mitad del año”, aseveró.
Respecto a la calidad del empleo, el empresario dijo que todo nuevo trabajo es válido y bienvenido, aunque aseguró que es necesario avanzar en materia de productividad, capacidad, educación e innovar más para que esto se traduzca en mayor valor agregado para la economía.
El presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo, Jorge Dávila, dijo que para ver la calidad de empleos es necesario revisar el salario promedio base de cotización el cual muestra una mejoría.
“Tenemos que mejorar más, pero son importantes estos indicadores, aún así es importante advertir que se requieren las reformas estructurales para generar el número de plazas laborales que requiere el país, alrededor de 800 mil anuales, y sostenerlos en esa escala por lo menos durante ocho años”, expresó.
Fuente: Milenio Diario, viernes 6 de agosto


